Hoy se cumplen 140 años de la fundación de Castilla

1/3/25- Castilla se fundó el 1 de marzo de 1885 con motivo de la llegada del primer tren del ferrocarril a vapor “Buenos Aires al Pacífico” a la localidad. Como muchos pueblos de la época, debe su nombre a un terrateniente que vivía en la zona, en este caso se trata de Don Manuel Castilla, quien en el año 1857 se hizo propietario de la estancia La Esperanza.
Otros pobladores de las primeras épocas fueron los inmigrantes irlandeses Miguel Allen y Patricio Keating, quienes son recordados por sus aportes a la comunidad. En el campo de la familia Allen se construyó la primera capilla, a un kilómetro y medio del lugar donde años después se construiría la estación de Castilla. Por su parte, Tomas Keating donó el hospital que lleva su nombre y fue inaugurado en 1929.
Hacia el año 1891 ya había edificadas en torno a la estación diez viviendas y dos negocios, con una población estimada en setenta habitantes. Estos negocios eran el almacén, tienda y ferretería de Miguel Pérez y el negocio de ramos generales de Soubrié y Gervaix. El 13 de febrero de 1900 se inaugura la escuela N° 13, construida por Augusto Soubrié. Para 1903 la población de Castilla ya era de 700 habitantes y la actividad giraba en torno a la estación del ferrocarril y a la producción agrícola y ganadera.

El 15 de octubre de 1920 el poder ejecutivo de la provincia de Buenos Aires autorizó el trabajo de trazado de los planes catastrales de Castilla y a partir de estos se elaboró un plan de urbanización. Para éste la municipalidad dispuso de importantes donaciones de tierras para ser destinadas a la plaza, la delegación, la iglesia y el cementerio. En 1937 se construyó el actual edificio de la delegación municipal de Castilla.
A fines de 1939 se inauguró el servicio de iluminación eléctrica. Algunos pobladores recuerdan que en un principio la electricidad se generaba con una usina y había luz desde el anochecer hasta la medianoche; si a la madrugada se despertaban y había luz, quería decir que alguien había fallecido. En 1959 fue inaugurado el servicio de la cooperativa eléctrica.
En la etapa de mayor plenitud del pueblo, identificada por sus pobladores entre la década de 1930 y finales de la década de 1960, había en Castilla más de cuarenta tambos en funcionamiento que abastecían a dos fábricas de queso y una fábrica de dulce de leche. Según recuerdan los más memoriosos, llegaban a juntarse quinientos carros lecheros que entraban al pueblo a descargar la mercadería. Otro periodo señalado como de gran prosperidad ha sido el de funcionamiento del frigorífico de Cesar Marozzi, que empleaba aproximadamente a cien personas, constituyéndose como un factor fundamental de la economía local.
En esas épocas disponía Castilla de servicio de colectivo diario a Chacabuco, también a Arrecifes y cuatro servicios de trenes por día. También había un matadero municipal, estación de servicio, hotel, banco, oficina de correos y una mayor oferta de comercios entre los que se contaban dos almacenes de ramos generales, una sodería, farmacia y panadería. A su vez, el párroco y el médico tenían residencia en el pueblo, funcionaba una escuela de artes y oficios y un centro tradicionalista. Los clubes desarrollaban diversas actividades y eran el centro de la vida social del pueblo. Los equipos de futbol de ambos clubes estaban federados en las ligas de Chacabuco y Carmen de Areco; cuando los equipos viajaban para jugar un partido, una diversión para el pueblo era la preparación de los sándwiches de milanesa para los jugadores y poder acompañarlos. Los bailes y festejos de carnaval eran motivos de alegría y entretenimiento asegurado. En esta localidad en la que llegaron a vivir más de 2.000 personas hoy moran menos de 700, y las cifras expresadas en los últimos censos poblacionales indican que no se ha revertido esta tendencia. Algunas causas que explican este fenómeno se relacionan con el cierre de los tambos y posteriormente del frigorífico en el año 1983, que ha producido pérdida de muchos puestos de trabajo. Si bien el tren no ha dejado de detenerse en la estación de Castilla, su frecuencia ha disminuido drásticamente y su función ya no incluye la carga y transporte de mercadería, ahora solamente ofrece el servicio de transporte de pasajeros.

Texto: www.responde.org.ar

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